lunes, 26 de octubre de 2015


LOS MEDIOS DIDÁCTICOS Y LOS RECURSOS EDUCATIVOS.
Teniendo en cuenta que cualquier material puede utilizarse, en determinadas circunstancias, como recurso para facilitar procesos de enseñanza y aprendizaje, pero considerando que no todos los materiales que se utilizan en educación han sido creados con una intencionalidad didáctica, distinguimos los conceptos de medio didáctico y recurso educativo.
- Medio didáctico es cualquier material elaborado con la intención de facilitar los procesos de enseñanza y aprendizaje.
- Recurso educativo es cualquier material que, en un contexto educativo determinado, sea utilizado con una finalidad didáctica o para facilitar el desarrollo de las actividades formativas. Los recursos educativos que se pueden utilizar en una situación de enseñanza y aprendizaje pueden ser o no medios didácticos.

FUNCIONES QUE PUEDEN REALIZAR LOS MEDIOS.
Según como se utilicen en los procesos de enseñanza y aprendizaje, los medios didácticos y los recursos educativos en general pueden realizar diversas funciones; entre ellas destacamos como más habituales las siguientes:
-Proporcionar información. Prácticamente todos los medios didácticos proporcionan explícita mente información.
- Guiar los aprendizajes de los estudiantes, instruir. Ayudan a organizar la información, a relacionar conocimientos, a crear nuevos conocimientos y aplicarlos.
- Motivar, despertar y mantener el interés. Un buen material didáctico siempre debe resultar motivador para los estudiantes.
- Evaluar. Los conocimientos y las habilidades que se tienen.
- Proporcionar simulaciones que ofrecen entornos para la observación, exploración y la experimentación.



VENTAJAS ASOCIADAS A LA UTILIZACIÓN DE RECURSOS.

Cada medio didáctico ofrece unas determinadas prestaciones y posibilidades de utilización en el desarrollo de las actividades de aprendizaje que, en función del contexto, le pueden permitir ofrecer ventajas significativas frente al uso de medios alternativos. Para poder determinar ventajas de un medio sobre otro, siempre debemos considerar el contexto de aplicación.
- Los objetivos educativos que pretendemos lograr. Hemos de considerar en qué medida el material nos puede ayudar a ello.
Los contenidos que se van a tratar utilizando el material, que deben estar en sintonía con los contenidos de la asignatura que estamos trabajando con nuestros alumnos.
- Las características de los estudiantes que los utilizarán: capacidades, estilos cognitivos, intereses, conocimientos previos, experiencia y habilidades requeridas para el uso de estos materiales... Todo material didáctico requiere que sus usuarios tengan unos determinados requisitos.
- Las características del contexto (físico, curricular...) en el que desarrollamos nuestra docencia y donde pensamos emplear el material didáctico que estamos seleccionando.
Las estrategias didácticas que podemos diseñar considerando la utilización del material. Estas estrategias contemplan: la secuencia de los contenidos, el conjunto de actividades que se pueden proponer a los estudiantes, la metodología asociada a cada una, los recursos educativos que se pueden emplear, etc.

Así, la selección de los materiales a utilizar con los estudiantes siempre se realizará contextualizada en el marco del diseño de una intervención educativa concreta, considerando todos estos aspectos y teniendo en cuenta los elementos curriculares particulares que inciden. La cuidadosa revisión de las posibles formas de utilización del material permitirá diseñar actividades de aprendizaje y metodologías didácticas eficientes que aseguren la eficacia en el logro de los aprendizajes previstos.


Material didáctico y calidad educativa
Desde finales del siglo XIX y principios del XX, el método Montessori enfatizó la importancia del uso de materiales didácticos diversos para propiciar mejores aprendizajes en los niños.
Los recursos didácticos, por su parte, implican un concepto más amplio: han sido definidos como cualquier medio o material (biblioteca, museo, proyector, libro, video, computadora, Internet, etc.), o cualquier proceso (estrategia) o instrumento (señalador) que en un contexto educativo determinado sea utilizado para facilitar el desarrollo de las actividades formativas.
Funciones del material didáctico Las funciones que pueden cumplir los materiales didácticos dependen de cómo se utilicen en el proceso de enseñanza y aprendizaje, es decir, de cómo se incluyan dentro de las actividades en el aula o fuera de ella. Algunas de sus funciones más importantes son:
a) Proporcionar información que guíe el aprendizaje a través de la relación, creación, organización y aplicación de conocimiento para desarrollar habilidades, motivar y evaluar conocimientos.
b) Ofrecer simulaciones y entornos de expresión y creación a través del desarrollo de textos o gráficos.
c) Operar como mediadores entre la realidad y los estudiantes para desarrollar habilidades cognitivas.
En general, el material didáctico pretende estimular los sentidos para intensificar impresiones sensoriales, estructurar la percepción y organizar la memoria  o simplificar y dosificar el acceso a la información.
 La estimulación combinada de varios de los sentidos ha sido una pretensión histórica del material didáctico. La voz del profesor solamente proporciona un tipo de sensación (auditiva), así que complementarla con materiales didácticos visuales o táctiles que faciliten la asimilación y acomodo de conceptos permite la interacción entre sensaciones diferentes pero complementarias para motivar y favorecer el aprendizaje duradero.
 Por tal motivo se entiende que el uso adecuado de este material y la intervención pertinente del profesor fomentarán en el alumno un aprendizaje significativo. Tomando en cuenta la importancia de la estimulación multisensorial a través de los materiales didácticos, María Montessori (1979) creó uno de los primeros métodos activos que se ha venido aplicando sobre todo en el nivel preescolar.
 El sistema Montessori parte de la idea de permitirle al niño trabajar y explorar en forma voluntaria materiales educativos basados en sus gustos y necesidades. Con esta idea, se ponen a su alcance objetos destinados a promover sensaciones y reflexiones.



Este material debe hacer posible el autocontrol del sujeto promoviendo que realice sus ejercicios de forma ordenada. El papel del docente dentro de este sistema es incentivar el contacto del niño con los diversos objetos y estar atento para responder sus preguntas y orientarlo de acuerdo con sus requerimientos.
 El profesor facilita la elección de los objetos y su manejo de acuerdo con la edad del niño, y puede ayudarle a coordinar sus movimientos para hacerlos simples y consecutivos. En general, el proyecto Montessori constituye un buen ejemplo de cómo pueden usarse materiales didácticos para diversos objetivos educativos en los diferentes niveles escolares.
Cabe aclarar que el material didáctico presta un servicio importante al hacer más motivante y fácil el aprendizaje, pero no es imprescindible. Los docentes no dependen de él para lograr los objetivos educativos.


 Para su adecuada selección o posible adaptación es necesario considerar su contribución potencial al logro de los objetivos del programa educativo dentro de una determinada estrategia didáctica, tomando en cuenta a quién va dirigido, qué tipo de material está disponible en la institución, el contexto en el cual se va a aplicar y el tiempo disponible para su elaboración, presentación y/o evaluación.